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Club de fans de Riquelme
¿Cuánto sabes de Riquelme?

'Me dirigió Maradona y jugué con Messi, Riquelme y Totti'.

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17 de marzo de 2018
clarin.com
Hace once años, el mediocampista de Roma saltó al fútbol europeo desde la Primera B Metropolitana. Convocado por Sampaoli a la gira de la Selección, dice: Con Leo, Argentina tiene más chances que el resto de salir campeón.

Afianzado en Roma y citado por Jorge Sampaoli para la última gira antes del Mundial, Diego Perotti no se olvida de sus orígenes. Extraña a la familia en Moreno y recuerda a Deportivo Morón, donde se abrió al fútbol profesional. “Me trataron muy bien. Hace once años que me fui, pero el ascenso lo disfruté un montón porque se lo merecía después de tantos años y el estadio está muy lindo”, le cuenta a Clarín desde la capital italiana, donde vive con su hijo Francesco (2 años y medio) y con su esposa Julieta, embarazada de Romeo.

“Cuando me fui a probar a Morón, sinceramente tenía cierto prejuicio -recuerda-. Pero me encontré con un grupo fenomenal de chicos y con entrenadores que tenían mejor trato que el que había recibido en Boca, donde sentí que a los chicos que no jugaban o que consideraban que no tenían nivel suficiente no les daban esa palabra de apoyo que necesitaban y no los trataban con tacto”.



Son pocos los que pueden saltar directamente desde la tercera categoría del fútbol argentino al fútbol español. Perotti lo vivió, porque en 2007 llegó a la filial de Sevilla y un año después pasó al equipo superior, con el que ganó una Copa del Rey y una Liga de Europa. “Fue bastante drástico el cambio -reconoce-. Pasás de practicar con 6 o 7 pelotas a tener 50. Son cosas que disfrutás el doble porque venía de otra realidad. En Morón a veces me tenía que bañar con agua fría en invierno porque no había caliente”.

El presente lo encuentra jugando en Roma y feliz con su familia. “Vivimos en Casal Palocco, una zona alejada del centro de la ciudad, con muchas casas, muy tranquila. Estamos muy contentos -explica-. Yo no soy de salir mucho, así que estoy muy cómodo en este lugar. Y mi mujer, cuando quiere salir o ir al centro, agarra el auto y va. Y yo me quedo acá. Es una zona muy linda”.



-¿Qué es lo que más te gusta de la ciudad?

-Lo que siempre valoré de vivir acá es la seguridad. Poder salir a cualquier hora a la calle. Que mi mujer salga con mi nene sin miedos, sin horarios, sin pensar en el auto ni en si oscurece. Eso es clave. Y es lo que más lamento cuando vuelvo a la Argentina. Que te tenés que cuidar con los horarios y ver con qué auto salís.

-¿Extrañás Argentina?

-Sí. Desde que me fui, dije que iba a volver a vivir en la Argentina en algún momento. Soy de Moreno y extraño el barrio. Siempre que tengo alguna semana me voy para Argentina, sobre todo para pasar las Fiestas. Aprovecho las vacaciones largas también para visitar a mi familia y a mis amigos. Llevo mucho tiempo en Europa, pero no nos acostumbramos a vivir nosotros solos sin tener a los afectos cerca. Mi mujer también es de Moreno. Y pensamos volver.

-¿Cuándo? ¿Después de retirarte o querés una revancha en el fútbol argentino?

-Me gustaría volver al fútbol argentino, pero la realidad es que firmé hace poco una renovación con Roma hasta 2021 y por lo menos hasta ese año quiero cumplir ese contrato. Aunque si tengo que tomar otro camino antes, veremos.



-¿Qué tiene el italiano de parecido al argentino?

-Hay bastantes similitudes y otras cosas un poco diferentes. No tienen tan incorporado el hecho de juntarse a comer un asado con amigos, pero tampoco lo tienen en España. Pero en Génova y en Roma me encontré con gente humilde que te facilita las cosas. Cuando uno llega de afuera, si no te quieren te marginan y después se te complica en la cancha.

-¿Y a vos te recibieron bien?

-Me sentí muy bien desde que llegué y el grupo en el club me hizo adaptar rápido. Son humildes. Yo venía de Genoa y jamás me hicieron sentir que venía de un equipo chico. Cuando jugás, te adaptás más rápido porque vas ganando confianza y la confianza en el fútbol es todo. Eso se traslada a tu vida cotidiana.



-¿Cómo llevás el vínculo con los otros argentinos de Roma?

-Con Fede Fazio y Jony Silva, bárbaro. A Fede lo conocí en Sevilla, llegamos prácticamente juntos y para mí es como un hermano. Pero también hay brasileños, holandeses y franceses que tienen buena onda y eso hace que el grupo tenga dinámica. Hace 20 días hicimos un asado en mi casa para todo el plantel. Les hice probar costillar, mollejas y entrañas que nos consigue un italiano que sabe los cortes argentinos. Les encantó. Pasamos una linda noche. Por ahí a la molleja algunos la miraron con un poquito de asco. Pero se comieron todo, je.

-¿Cómo fue jugar con Totti, un emblema de Roma?

-Es el rey de la ciudad. Fue muy lindo. A mí lamentablemente me tocó jugar en el último momento de su carrera y no tuve la chance de disfrutarlo en plenitud. Pero vi las cosas que hacía en los entrenamientos y ha solucionado partidos solo. Tiene una visión de juego que no lo hace necesitar tanto del físico. Puede solucionar o reemplazar cosas con un pase, con su visión de juego o con un remate de 30 metros. Marca diferencia y por eso fue el mejor acá.

Se viene el Mundial de Rusia y Perotti lo tiene en la mira... justo en un país que no pudo clasificarse.

-¿Cómo están los italianos por no jugar el Mundial?

-Eso fue terrible. Fue un mazazo porque es una Selección histórica, que tiene un buen equipo y nadie esperaba que pudiera quedarse afuera de un Mundial. No creo que quieran ver algo del Mundial. Se van a ir de vacaciones y no van a prender la tele hasta que termine. Es lo que yo haría si Argentina se hubiese quedado afuera. Pero quizás este golpe les sirva para tener una renovación. Puede ayudarlos a empezar de cero.



-¿Y vos te ves en Rusia?

-Voy paso a paso. Estoy disfrutando este momento de integrar otra vez una convocatoria. Pero sé que no la tengo fácil porque hay muchos jugadores de gran calidad. Eso sí, voy a pelearla hasta el final y trataré de aprovechar estos dos amistosos con la Selección.

-¿En esta gira te jugás el lugar en la lista definitiva para el Mundial?

-Sí, porque son los dos últimos amistosos y yo apenas estuve en otros dos partidos y jugué poco. Después, obviamente será decisión del entrenador y quizás pueda ser diferente a lo que uno piensa o imagina. Pero yo voy a dar todo en cada partido y en cada entrenamiento. La chance no la voy a desperdiciar. Estoy tranquilo y con los nervios de querer hacer todo bien.

-¿Cómo te sentiste en la gira por Rusia de noviembre pasado?

-Bien. Obviamente no fue fácil, porque volví a la Selección después de mucho tiempo y los nervios te juegan en contra. Traté de hacer lo mismo que hago en Roma, que imagino que fue lo que llevó a Sampaoli a fijarse en mí. Son oportunidades que no se presentan siempre.



-Cuando entraste contra Rusia, te tocó compartir minutos con Messi. ¿Cómo fue jugar con él? Dybala, por ejemplo, dijo que a veces se le hacía difícil...

-Creo que las palabras de Dybala fueron otras y se tergiversaron un poco. Yo disfruté jugar con Messi. Jugar diez minutos con el mejor jugador del mundo me hizo muy feliz. Se me pasaron por la cabeza las cosas negativas que me tocó vivir en el fútbol, como las lesiones y lo que me costó recuperarme, y disfruté lo que estaba viviendo. Poder estar en una cancha con Messi es el orgullo más grande que puede tener cualquier jugador.

-Quizás no hay muchos jugadores que puedan ser una alternativa a Di María. ¿Eso te puede beneficiar?

-Puede ser. Quizás hay más jugadores en la banda derecha o por el medio. Por la izquierda hay menos, pero tienen calidad como para estar en la Selección, como el Papu Gómez o el Tucu Correa. Argentina tiene muchos grandísimos jugadores que tranquilamente pueden estar en la Selección. Así que voy a aprovechar esta oportunidad para tratar de convencer al técnico.



-¿Tuviste charlas con Sampaoli?

-Hablé con él cuando hizo una gira y vino para Roma. Se juntó conmigo y con Fede Fazio. Nos contó lo que pretendía de nosotros. Fue una linda charla y que él se haya molestado en venir hasta el entrenamiento nuestro fue una gran motivación.

-¿Qué te pidió en la charla?

-Fue una charla futbolística y quería ver cómo estaba de una lesión que había tenido. Me habló de lo que puedo dar en la cancha, de desbordar, de pisar al área rival... Cosas típicas de mi posición, que también me las pide el técnico de Roma.

-¿Y qué tipo de técnico ves en Sampaoli? ¿Con qué te encontraste en esa charla?

-Primero, con una persona muy sincera y con una mentalidad muy concreta de lo que quiere y de cómo desea que juegue la Selección. Y sobre todo con muchas ganas de ganar el Mundial. Sabiendo que tiene al mejor jugador del mundo, Argentina tiene más chances que el resto de salir campeón.

-¿La ves bien a la Selección a pesar de que se clasificó por la ventana?

-Sí. Con los jugadores que tiene y el nivel que muestran, Argentina está bien. Además, la mayoría de los jugadores tiene un buen presente en sus clubes y va a llegar bien al Mundial. No pasa siempre eso. También hay que ser conscientes de que Brasil y Alemania están muy bien y de que Francia tiene buenos jugadores. Pero Argentina con Leo posee un plus.

-¿Cuáles son los técnicos que más te marcaron en tu carrera?

-Tres. El Gato Daniele, por haber sido el primero y porque gracias a él pude empezar a jugar en Primera y pegar el salto a Europa. Fue importante para que no sienta tanto el cambio. Luego el que tuve en Génova, (Gian Piero) Gasperini, porque fue el que me salvó la carrera por la manera en la que me hizo entrenar. Me hizo volver a vivir el fútbol de nuevo con pasión.

-¿Por qué?

-Gasperini no te dejaba parar, a menos que tuvieras una pierna cortada. Y eso yo lo necesitaba porque antes cuando sentía un dolor pensaba que podía estar lesionado y que podía lesionarme peor. Y por miedo, paraba. Entonces, como era nuevo, no podía frenarme. Sobreexigí un poco a mi cuerpo y me hizo bien. Es como que reseteé mi cuerpo y dejé atrás los miedos. Lo mental también influye y en ese sentido Gasperini fue un fenómeno. Hoy, a diferencia de lo que me pasaba en Sevilla o en Boca, que paraba, cuando tengo una pequeña molestia ni siquiera se lo comento al médico. Y eso es algo que me fortalece mentalmente y me ayuda para no tener tanto miedo.



-¿Y el tercer entrenador?

-Di Francesco, que en Roma me hizo cambiar un poco mi manera de jugar para no estar siempre pegado a la banda, buscar la pelota entre líneas y el desmarque en profundidad, que es algo que Sampaoli también me pide. Esos tres son los más importantes que tuve en mi carrera.

-¿El cuarto será Sampaoli por llevarte a un Mundial?

-Ojalá. Dios quiera que Sampaoli se sume a la lista, je.

-¿Qué sentiste al ser dirigido por Bianchi en Boca?

-Haber estado bajo las órdenes de uno de los técnicos más importantes de la historia de Boca fue un orgullo. Como haber compartido el vestuario con Riquelme, mi ídolo de chico. Uno de los motivos por los cuales decidí volver fue para disfrutar jugar en Boca con él. Lamento no haber podido jugar más con él porque el físico mucho no me lo permitió.

-Y encima en la Selección te dirigió Diego Maradona...

-Sí, la primera vez que fui a la Selección fui llamado por él. Siempre digo que el fútbol fue generoso conmigo. Me dirigió Maradona y jugué con Messi, con Riquelme, con Totti… Ya me queda poco por pedirle al fútbol.

-¿Hablás bien italiano?

-Ahora sí. Al principio me dijeron que era muy fácil, pero no fue tan así. Después, al estar todo el día hablando con gente de acá, lo terminás aprendiendo. Es más fácil que el inglés o el francés, pero no es tan sencillo.

-¿Y de ruso ya sabés alguna palabra?

-No, por ahora no sé nada. No quiero ilusionarme e ir paso a paso. Ojalá que tenga que aprenderlo.

Elogios a Gonzalo Higuaín
Diego Perotti sabe lo que es jugar en el fútbol argentino, en el español y en el italiano. ¿Con cuál se queda? “Creo que el más difícil es el argentino, porque la mayoría de las canchas están en mal estado -dice-. No se juega tanto a la posesión de la pelota; se juega más al pelotazo y son pocos los que intentan jugar con pelota al piso. Mi preferido siempre fue el inglés, pero entre los tres en los que me tocó jugar, me quedo con el español. Más allá del Madrid y del Barcelona, los otros equipos también intentan jugar y las canchas son muy buenas. Vas a jugar con el último y el pasto está cortito y mojado. Y eso ayuda a la hora de jugar y de hacer los movimientos. Influye para que el juego sea más fluido”.

-¿Qué pasó con el fútbol italiano? ¿Bajó el nivel?

-Puede ser que haya bajado un poco el nivel, pero Juventus llegó hace poco a dos finales de Champions, la competición de más prestigio a nivel clubes y la más difícil. Sí es cierto que es un fútbol bastante táctico y no tan directo como lo es el inglés, pero yo creo que está levantando el nivel y por algo Juventus hace bien las cosas en Europa.

-¿Que haya muchos argentinos allá hace que sea más familiar el fútbol italiano?

-Sí, puede ser. En la mayoría de los equipos hay varios argentinos. Hay más que en otros países. Y es lindo siempre encontrarte con compatriotas.

-¿Creés que Napoli va a poder cortar la hegemonía de Juventus?

-Hasta el partido que jugamos nosotros con Napoli, que ganamos 4 a 2, yo creía que sí, pero después de eso me parece que va a ser difícil. De hecho Juventus ya lo pasó. Quizás quedó afectado Napoli. Hay que ver si se recupera y aprovecha las energías que pueda perder Juventus con la Champions. Pero depende de Juventus más que nada, porque tiene un plus y creo que va a volver a salir campeón.



-Higuaín y Dybala están haciendo una gran dupla de ataque. ¿Cómo los ves vos que los tenés más cerca?

-Juventus tiene una jerarquía que lo llevó a ganar seis títulos seguidos y a jugar dos finales de Champions. Y es verdad que ellos han armado una sociedad firme y muy interesante y marcan la diferencia con respecto al resto.

-A Higuaín se lo cuestiona mucho en la Argentina. ¿Podés creerlo?

-Lo analizo partiendo de la base que se ha criticado a Messi. A partir de eso, ¿qué queda para todos los que están atrás? Van a caer en la volteada. Si se ha criticado al mejor del mundo, ya no hay filtros para nada. Para mí Higuaín es uno de los mejores delanteros del mundo. Lo ha demostrado en el Madrid, en el Napoli y ahora en la Juve. Y también en la Selección, donde tiene un buen promedio de gol. Después le ha tocado fallar en momentos clave, pero son cosas del fútbol, que le pueden pasar a cualquiera, incluso a los mejores.

-¿Ustedes ya no pueden arrimar para el título?

-No, matemáticamente no llegamos. Se nos escaparon muchos puntos y lo lamentamos. Quedan pocas fechas y Juventus y Napoli están firmes. No creo que pierdan muchos puntos. Nosotros tenemos que pensar en clasificarnos a la próxima Champions.

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