Murió el Indio Solari: su pasión por Boca y la admiración por Juan Román Riquelme
La leyenda del rock nacional padecía una dura enfermedad desde hace tiempo.
Carlos Alberto “El Indio” Solari falleció en la madrugada de este 5 de junio en su casa de Parque Leloir. El ex líder de Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota padecía de Parkinson desde hace años y ya estaba en una etapa avanzada, y se descompensó en su domicilio partiendo de este plano a los 77 años.
En reiteradas ocasiones habló de su fanatismo por Boca y hasta se lo vio con la camiseta puesta. “Me pone contento que la gente use mi música para representar a sus clubes. Todo el mundo sabe que soy bostero“, señaló la leyenda del rock nacional hace varios años.
El Indio Solari era hincha de Boca y tenía vínculo con Riquelme.
Además, tenía buena relación con Juan Román Riquelme, quien lo invitó a su despedida en 2023, aunque no pudo arribar. “Román ha sido, de todos los jugadores que vi, el que más me ha hecho disfrutar del fútbol”, dijo el Indio hace varios años sobre el actual presidente del club.
Más allá del respeto entre ídolos, Solari también valoraba la parte humana. “Román es alguien a quien quiero mucho, me parece un tipo con códigos y a mí no me asustan los códigos, me gustan”, explicó en 2025 en diálogo con El Canciller.
El Indio Solari, con la camiseta de Boca.
El poema que le dedicó el Indio Solari a Riquelme
En el libro de sus memorias llamado “Recuerdos que mienten un poco” y escrito por Marcelo Figueras, el Indio le dedicó un poema a Juan Román Riquelme.
Un artista, creo yo, casi desconociendo tal magnitud y aceptando con gratitud ser un músico popular, tiene el deber de cruzar la frontera del sentido común de la sociedad donde se manifiesta. Visitar esa tierra incógnita la veces que sea necesario para así observar la vida desde un estado de conciencia que escapa con paso rápido de las tradiciones, del legado de los muertos. Sus recompensas son la soledad, el viento recio y transitorio de la pasión y las borracheras provocadas por la belleza ocasional. Ahora bien, luego de todo este parloteo con el que he jugado a describir lo que no me es propio, recién ahora veo que una definición ejemplar y clara me llega para acabar con este intento en vano. Y digo entonces: un artista es Román.