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Así fue el regreso de Tevez.

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07 de junio de 2020
espn.com.ar
En los últimos tiempos se hizo habitual escuchar a grandes estrellas hablar de su deseo de jugar en Boca. La lista es larga: Dani Alves, Edinson Cavani, Lucas Podolski, Gary Medel, Sergio Ramos…

Carlos Tevez cumplió desde chico el sueño de vestir los colores del club del que es hincha. Cuando se fue del Xeneize, muy joven, siempre quiso volver. Y lo hizo, con 31 años, y cuando todavía tenía mucho para dar en Europa.





Juventus fue el último club que defendió en el Viejo Continente. En poco tiempo se hizo ídolo, hasta que se despidió de la Vecchia Signora nada menos que en la final de la Champions League y ante el Barcelona.

No pudo llevarse el título luego de perder con el Barcelona de Messi por 3 a 1, partido del que hoy se cumplen cinco años.

Tevez llegó a la Juventus en junio de 2013, buscando comenzar una nueva etapa en Europa tras un conflictivo paso por el Manchester City. En Italia pronto se sintió como en casa. Los hinchas de la Juventus enseguida lo adoptaron y el club, de entrada, le dio la enorme responsabilidad de llevar la 10 en la espalda. Una camiseta con historia, que había sido exclusiva por mucho tiempo de una gloria como Alessandro del Piero.

“No es un problema el número, usé durante mi carrera la 10 de Maradona en Boca. No me pesará esa responsabilidad”, señaló Carlitos.


Giampiero Boniperti, presidente honorario de la institución y hombre de palabra calificada en Turín, se mostró como uno de los más admiradores de Carlitos. “Es un goleador fantástico. Da la sensación que cuando está cerca del arco siempre va a convertir, y eso para un delantero es muy importante”, lo elogió en más de una oportunidad.

El debut oficial fue con gol y título: marcó un tanto en el 4 a 0 ante Lazio, por la final de la Supercopa de Italia 2013. Casi no le costó aclimatarse a la nueva liga: en esa temporada terminaría como el máximo artillero del equipo de Turín, que nuevamente ganaría la Serie A.

La salida de Antonio Conte y la llegada de Maximiliano Allegri al banco como entrenador, potenció el nivel de Tevez en el equipo. Con 20 goles en 32 partidos el Apache volvió a ser goleador de la Juve para la conquista del cuarto título de liga consecutivo. La Copa de Italia se sumaría en la temporada 2014/2015 a la lista de logros.

Pero la mira estaba puesta en la Champions. Juventus tenía un equipo con muchas figuras (Buffón, Antonio Vidal, Pirlo) y Allegri sabía que con Tevez en su máxima expresión la chance de levantar la Orejona era concreta.

En esa Champions Tevez se destacó y luego de 12 años Juventus llegó a la final. Carlitos anotó siete goles: tres ante el Malmo en la fase de grupos, tres en la serie contra el Dortmund para avanzar a cuartos de final, y uno al Madrid, de penal, que sería fundamental para el pasaje a la final.

“En ese momento yo estaba en mi mejor nivel, pero sólo pensaba en volver a Boca. El presidente del club me había prometido que si yo llevaba al equipo a la final de la Champions, él me dejaba volver”, declaraba Carlitos, hace pocos meses, contando cómo vivía esos momentos en la Juve. Así estaba por esos días el ídolo: entre el deseo de ser campeón de uno de los torneos más importantes del mundo y la necesidad de volver a sus afectos más cercanos. Boca era uno de ellos.

Tevez no pudo terminar feliz esa temporada, luego de perder la final de la Champions. No era una tarea sencilla ganar ese trofeo: enfrente estaba el Barcelona en su máxima expresión, una verdadera Selección: Mascherano, Iniesta, Suárez, Neymar, Messi… un equipazo.

Carlitos no convirtió en ese partido y no rindió como podría esperarse en un jugador de su jerarquía, pero fue responsable del remate que dejó picando Ter Stegen cerca del área chica para el empate transitorio de Morata. Pese a la tristeza por la derrota la despedida de Turín fue con muestras de agradecimiento hacia el argentino. Todos querían que se quedara, aunque ya se sabía que Tevez estaba con un pie afuera del club.

El jugador estaba decidido a regresar a su casa, a La Bombonera, en momentos donde lo pretendían, entre otros, Atlético de Madrid, PSG y Bayern Munich. En diciembre de 2014, cuando todavía faltaba bastante para la finalización de su contrato, uno de los hermanos del Apache publicó en twiter: “No se olviden nunca de esta cara gallinas, falta poco para que vuelva y les haga la famosa gallinita de nuevo”. El mensaje, junto con una foto de Carlitos, lo había escrito Diego Tevez, su hermano menor.

Ese twit generó revuelo. En la Argentina y en Italia. Tanto, que en ese momento hasta el mismo futbolista tuvo que salir a aclarar que esa declaración fue sólo una expresión de deseo de su hermano, con pasión de hincha, pero que no había nada concreto al respecto.

Unos meses más tarde, sí, el operativo retorno iba a ponerse en marcha. Pero no era sencillo. Para nada. Tevez todavía tenía un año de contrato con Juventus y el club en el que había rendido en muy buena forma no quería cederlo sin dar batalla.

Juventus tenía algo bien claro: no estaba dispuesto a venderlo a otro club de Europa. Con razón, no pretendía potenciar a un posible rival de la próxima Champions y menos dejar abierta la chance de que Tevez fuera transferido a un club italiano. Pero si la oferta era de Boca, la situación cambiaba.

Estaba claro que el xeneize no podría pagar por su pase, pero las opciones comenzaron a aparecer de inmediato. “Quiero ser cauto con la llegada de Carlitos a Boca. Hay que respetar a la Juventus, club donde le resta un año de contrato, pero de lo que estoy seguro es que Tevez se queda en la Juventus o vuelve a Boca”, decía Daniel Angelici, entonces presidente del club.

En medio de la Copa América de 2015, en la cual participó Carlitos, las negociaciones se hacían contrareloj. El acuerdo, finalmente, se concretó: Tevez regresó al club de sus amores y Boca le cedió a Juventus las opciones de compra de jugadores valiosos de las Inferiores como Rodrigo Bentancur, Franco Cristaldo y Andrés Cubas.

Se sabe, Bentancur es hoy una de las grandes figuras del conjunto de Turín, pretendido por otros grandes de Europa. Además, Guido Vadalá, otra de las joyas de la cantera, fue a préstamo.


“El truco era conseguir que Tevez nos pagara a través de cinco o seis opciones de jugadores jóvenes. Boca aceptó y nosotros elegimos”, señaló un directivo del club italiano.

“Me quería ir bien de la Juve. Cuando hablé con el presidente, él me entendió. Le dije que lo único que me importaba era volver a Boca. Y me contestó: ‘Vos llevame a la final de la Champions y yo te dejo ir por la puerta grande’”. El jugador y el presidente, cada uno desde su lugar, terminaron cumpliendo su palabra.

Carlitos jugó la Copa América con la Selección y regresó a Boca. Atrás habían quedado varios años de “exilio”, una larga recorrida que comenzó en el Corinthians y siguió por West Ham, Manchester United, Manchester City y Juventus.



El resto es historia conocida. El Apache volvió a Boca y tuvo un recibimiento digno del “jugador del pueblo”. La Bombonera se llenó de hinchas sólo para recibirlo: 45.000 personas colmaron el estadio como si fuera una final, pero el único destinatario de los cánticos y las miradas era el Apache.

En el medio pasó de todo: varios títulos locales, finales perdidas contra River, el adiós impensado para ir a jugar a China y la bronca de los hinchas… Hasta que en este 2020, la novela tuvo un nuevo capítulo. Y un final feliz. Cuando todos lo daban por muerto, el héroe de la película resurgió y fue clave para un nuevo título con sabor a hazaña. En la última fecha de la Superliga y dejando con las manos vacías a los Millonarios, de la mano de un Tevez renovado y goleador, Boca salió campeón.

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