Juan Roman Riquelme
 
21/08/2009 - 22922 visitas

Boca no liquidó a tiempo y Vélez le arrebató un punto en Copa Sudamericana

Los argentinos Boca Juniors y Vélez Sarsfield empataron 1-1 (1-0), en un entretenido partido por la fase preliminar de la Copa Sudamericana 2009, disputado la noche del jueves en el estadio La Bombonera.



Pablo Mouche (3) adelantó en la cuenta a Boca, mientras que Víctor Zapata (78) consiguió el empate para Vélez Sarsfield, que así se llevó un punto vital para el desquite del 16 de septiembre, ya que le bastará un empate 0-0 para pasar a los octavos de final, pues en ese caso pasaría a tener doble valor el tanto logrado por Zapata.

Boca no liquidó a tiempo y Vélez le arrebató un punto en Copa Sudamericana
En el regreso oficial del DT Alfio Basile al banco de Boca, el comienzo no podía ser mejor, ya que apenas había comenzado el encuentro cuando Mouche abrió el marcador, con un remate cruzado tras un grosero error del zaguero Nicolás Otamendi, que perdió la pelota en la salida.

Envalentonado por la temprana apertura, Boca presionó en todos los sectores y puso contra las cuerdas a Vélez, sostenido en el gran manejo del estelar Riquelme, apoyado por Federico Insúa en el manejo del ataque local.

Primero, Battaglia estrelló un cabezazo en el poste izquierdo; enseguida, Riquelme definió apenas desviado, y casi en el final de la etapa inicial, Palermo levantó un frentazo desde buena posición, tras una notable jugada colectiva.

Sin embargo, Vélez despertó en la segunda parte y comenzó a alentar la esperanza de una reacción a partir de su primera gran ocasión, un cabezazo a quemarropa de Zapata que Abbondanzieri desvió a puro reflejo.

Boca pareció sentir el trajín realizado en la primera parte y no pudo mantener el intenso despliegue, con lo que ya comenzó a llegar menos y a retroceder ligeramente en el terreno.

No obstante, parecía que podría quedarse con el triunfo, ya que Vélez tampoco encontraba la claridad necesaria para complicarlo, pero un error del mediocampista Rosada le facilitó las cosas al visitante.

A partir de una mala entrega, Zapata encontró el espacio para habilitar a Cristaldo, que se escapó y realizó una gran acción individual para devolverle la pelota a Zapata, que remató, y aunque Paletta intentó rechazar en la línea, no hizo más que terminar de empujar el balón a la red.

Desde allí hasta el final, Boca renovó la búsqueda, pero ya no tenía las piernas del principio y no tuvo la serenidad ni la precisión para torcer otra vez el resultado, aunque bien podría haber conseguido el triunfo en un remate de Insúa que salvó Montoya, o en un tiro de larga distancia de Gaitán tapado por el arquero visitante.

El empate pareció un castigo para Boca, que intentó tener el protagonismo mayor, aunque también pagó un elevado precio por las situaciones desperdiciadas, y en la equivocación de no rematar a tiempo al actual campeón argentino, que a pesar de no haber lucido, se llevó un punto que puede pesar mucho en una serie incierta.

Fuente: google.com
Tags: juan roman riquelme, alfio basile, boca juniors, velez sarsfield, la bombonera, pablo mouche
10/08/2009 - 21953 visitas

El equipo de memoria y la candidatura vienen juntos

La fórmula es la de siempre: centro a Palermo y gol; pase de Román y gol de Mouche, la figura.



Es como si Boca se hubiera propuesto satisfacer a Basile en todo. Lo pide Alfio; lo tiene el Coco. Disfruta con el nombre que agendó antes que ninguno, y con mayúsculas, en la nómina de refuerzos: Insúa. Solicitó alguien con jerarquía para reemplazar a Vargas y hoy cuenta con Medel. Quería un 4 y un 5 para ser suplentes de Ibarra y Battaglia y ahí están Gunino y Rosada. Lo único que le faltaba, un atacante por afuera y con gol, lo encontró en el momento ideal, a la hora del balance, en el cierre de la gira, contra el AEK. Sucedió en la nochecita ateniense. En el impactante estadio Olímpico, el mismo en que Argentina atrapó el oro en los Juegos de 2004. Aquí explotó Mouche por primera vez en esta segunda era de Basile en Boca. Para que el técnico regrese a Buenos Aires con lo que vino a buscar. Con los 11 de memoria. Boca y Coco tienen equipo.

El equipo de memoria y la candidatura vienen juntos
Arriba Basile acumulaba mayores dudas. No lo convencía exponer a un pibe para acompañar a Palermo en un semestre de inmensa presión para Boca. Por eso pedía que le incorporaran un delantero por afuera y con gol para cubrir el hueco que dejó Palacio. Soñaba con Bergessio, pero la realidad económica lo impedía. Encima, en la gira, el único gol gritado por un atacante había sido el de Viatri al Milan. Hasta probó el Coco una ofensiva con doble 9, aunque esa fórmula para nada lo seduce. Y ayer, la respuesta que más ansiaba.

Imparable Mouche. Clave para romper al AEK de los argentinos Saja, Scocco e Ismael Blanco (no jugó por lesión), un rival que si bien no es de los más fuertes de Europa es un grande de Grecia y no resulta despreciable. Dibujó uno y mil desbordes. Por la derecha y por la izquierda. Con más calma que otras veces. Levantando la cabeza. Con la tranquilidad y la pausa que le reclaman Basile desde el banco y Palermo adentro del área. Así, entonces, con frialdad, Mouche voló por la derecha, espió al Titán, le tiró el centro y el 9 casi de palomita la mandó adentro. Pasó en el mejor momento de Boca en el primer tiempo.

El muchacho que quiere ser heredero de Barros Schelotto y de Palacio también aportó lo que no lograba desde hace ocho meses, cuando convirtió contra Banfield. Necesitaba ese gol Mouche, ese toque de zurda, a media altura, exacto, contra un palo, tras dulce asistencia de Riquelme.

Reclamaba Basile que los delanteros hicieran goles. Ahí estaban Palermo y Mouche obsequiándoselos. Como para que el Coco no dude. Como para que se decida a respaldar a Mouche, al zurdo que viene acumulando méritos desde hace casi un año, pero sin que le ofrenden la continuidad que cualquier futbolista requiere para rendir a pleno.

Después de la Copa Audi y de los amistosos en Linz y en Tesalónica, el DT capturaba lo ideal. Encima apoyado en Riquelme, en un Román que viene consumiendo la pretemporada y la gira sin dolores físicos. Algo clave para él. Más: el 10 no está solo. Porque Insúa, aunque ayer no influyó tanto, demostró en los otros partidos que puede ser un buen socio para Román y determinante para el equipo, como en 2005. Y detrás, como primer cambio, el pibe Nico Gaitán, quien enganchó a Basile con su frescura.

Riquelme e Insúa para crear; Mouche y Palermo para coronar. Linda fórmula ofensiva. Eso sí, Basile sostiene que los equipos se arman de atrás hacia delante. Y tiene razón. En ese sentido, también cosecha paz. Abbondanzieri había arrancado la gira con dudas, pero se afirmó, aunque ayer salió una vez muy lejos del área en forma insólita. Deseaba Basile un duro en el fondo y halló a Paletta, quien no pasó la revisión médica en Palermo de Italia y volvió. El Coco lo probó y acertó. Por las bandas, hay recambio para Ibarra y Morel. Y el mapa de la mitad de la cancha, borroneado con la ida de Vargas, hoy es más que nítido porque los dos refuerzos, Medel e Insúa, vaya si respondieron. Y atrás aguardan Chávez, quien siempre cumple, y Rosada, por si surge algún problema con Battaglia. Todo claro en menos de 20 días y 5 amistosos. De memoria.

Fuente: clarin.com
Tags: juan roman riquelme, boca juniors, palermo, mouche, basile
 
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