NOTICIAS DE CLASICO
16/05/2011 - 43959 visitas
'Esto es increíble. La gente de Boca es única, estamos contentos de ganarle al rival de toda la vida', dijo Román. Y no exageró. Se quedó en cuero porque le regaló su camiseta a la gente, esa que lo embadurnó en halagos, cuando fue reemplzado por Ricardo Noir a minutos del final.
Riquelme, a su modo y su manera, lo vivió con intensidad. Jugó con el potrero en la sangre, tantos años en las ásperas canchitas de San Fernando no fueron en vano. No gravitó, pero en el detalle dejó su sello. La pisó, la aguantó de a ratos y progresó al asociarse con Pochi Chávez. Dio la nota cuando se sacó esas canilleras blancas e incómodas. Debió haber sido amonestado, Loustau no se percató. Un detalle le dio paso a otro...
El abrazo en el gol y en la salida de Palermo sí hacen a la cuestión. Pudo haberse aislado. No lo hizo. Rompió el molde. Palermo, emocionado, gritó gol, miró el cielo entre tanta montaña humana que se le venía encima. Y cuando el Titán volvió en sí, un tal Riquelme le besó la cabeza. Increíble. Tanto como cuando se le río a Loustau.
Riquelme iba a ejecutar un córner, se demoró y el juez le sacó la amarilla. No entendió el por qué. El, que siempre intenta jugar, fue apercibido por no querer jugar. Aunque ayer tocó pocas y apostó por cambiar de frente. Eso sí, no miró para otro lado a los 36 del complemento. Y aportó otro abrazo para Palermo, esa historia que se ¿iba? para siempre del Superclásico. Nueve minutos más tarde, Román abandonó el campo. Saludó a su amigo, Lucas Viatri, y chocó manos con Noir. En el banco, recibió tres palmaditas en la nuca de Julio Falcioni, el que lo esperó cuatro días por una contractura en el aductor derecho. Luego, entre los suplentes, volvió a abrazar a Palermo. Rubricó que esos gestos no habían sido para la tribuna. 'No hemos hecho un buen partido, no se ha jugado por ahí muy lindo, pero ganamos merecidamente', confesó. Evitó hablar más. Y se fue. Le recordaban su paternidad ante River (jugó 18, ganó 8, empató 7 y perdió 3). El, sin embargo, no escuchaba. Tenía un minicomponente en mano y la música a tope. ¿Para qué más palabras?
Riquelme, feliz, porque le gano al 'rival de toda la vida'
'No se a jugado por ahí muy lindo, pero ganamos merecidamente'.
Su felicidad no se cuenta, se pesa. No fue su partido. Y lo sabe. Su magia no ensayó trucos, a la vista está. El, sin embargo, está feliz. A Juan Román Riquelme, esta vez, le sobran motivos. Pone en la balanza: el resultado y el rival, la situación de Boca y ¡el gol de Martín Palermo! Como quién sabe, encajonó las polémicas. Y sacó del placard toda su alegría. Riquelme jugó su Superclásico aparte. Y disfrutó. Su pincel siempre colorea, por más que esta vez no la rompió como sabe. 'Esto es increíble. La gente de Boca es única, estamos contentos de ganarle al rival de toda la vida', dijo Román. Y no exageró. Se quedó en cuero porque le regaló su camiseta a la gente, esa que lo embadurnó en halagos, cuando fue reemplzado por Ricardo Noir a minutos del final.
El abrazo en el gol y en la salida de Palermo sí hacen a la cuestión. Pudo haberse aislado. No lo hizo. Rompió el molde. Palermo, emocionado, gritó gol, miró el cielo entre tanta montaña humana que se le venía encima. Y cuando el Titán volvió en sí, un tal Riquelme le besó la cabeza. Increíble. Tanto como cuando se le río a Loustau.
Riquelme iba a ejecutar un córner, se demoró y el juez le sacó la amarilla. No entendió el por qué. El, que siempre intenta jugar, fue apercibido por no querer jugar. Aunque ayer tocó pocas y apostó por cambiar de frente. Eso sí, no miró para otro lado a los 36 del complemento. Y aportó otro abrazo para Palermo, esa historia que se ¿iba? para siempre del Superclásico. Nueve minutos más tarde, Román abandonó el campo. Saludó a su amigo, Lucas Viatri, y chocó manos con Noir. En el banco, recibió tres palmaditas en la nuca de Julio Falcioni, el que lo esperó cuatro días por una contractura en el aductor derecho. Luego, entre los suplentes, volvió a abrazar a Palermo. Rubricó que esos gestos no habían sido para la tribuna. 'No hemos hecho un buen partido, no se ha jugado por ahí muy lindo, pero ganamos merecidamente', confesó. Evitó hablar más. Y se fue. Le recordaban su paternidad ante River (jugó 18, ganó 8, empató 7 y perdió 3). El, sin embargo, no escuchaba. Tenía un minicomponente en mano y la música a tope. ¿Para qué más palabras?
Fuente: clarin.com
17/11/2010 - 86334 visitas
Riquelme dejó en claro que la diferencia en el partido la hizo 'la virtud de Maidana en el cabezazo', aunque 'ninguno de los dos equipos arriesgó demasiado, algo que se esperaba'.
'La llegada de Ortega para River, y luego la del segundo tiempo para el 'Pochi' (Chávez) fueron las más importantes en un juego donde ninguno arriesgó demasiado', agregó.
Respecto a su cambio por Chávez, Riquelme manifestó su bronca por no poder continuar jugando el superclásico y por el que se fue reemplazado en el entretiempo.
'Pedí el cambio por Chávez, pero tenía la ilusión por jugar, no pasa por aguantar en la cancha solamente, yo no me quería perder el partido', sostuvo.
'En la semana me lesione y con Argentinos terminé mal, sumado a que me dolió en los 'Cardales', pero el clásico es lo mas grande que hay', remarcó.
Por último, Riquelme dejó un mensaje de agradecimiento a los hinchas y remarcó que le 'hubiese gustado darle una alegría al pueblo de Boca'.
'La gente de Boca es increíble, hay que estar agradecidos por lo que nos alentaron, aunque estamos dolidos por no conseguir la victoria', finalizó.
Riquelme: 'Perdimos ante un equipo que no hizo mucho'
El mediocampista de Boca, Juan Román Riquelme, dijo ayer tras la derrota de su equipo que no se 'hizo un gran partido' y que River ganó por 'una pelota parada y la virtud de Jonathan Maidana que es el cabezazo'.
'A nadie le gusta perder con River, ellos sacaron ventaja con una pelota parada', indicó el único jugador que hablo con la prensa.Riquelme dejó en claro que la diferencia en el partido la hizo 'la virtud de Maidana en el cabezazo', aunque 'ninguno de los dos equipos arriesgó demasiado, algo que se esperaba'.
'La llegada de Ortega para River, y luego la del segundo tiempo para el 'Pochi' (Chávez) fueron las más importantes en un juego donde ninguno arriesgó demasiado', agregó.
'Pedí el cambio por Chávez, pero tenía la ilusión por jugar, no pasa por aguantar en la cancha solamente, yo no me quería perder el partido', sostuvo.
'En la semana me lesione y con Argentinos terminé mal, sumado a que me dolió en los 'Cardales', pero el clásico es lo mas grande que hay', remarcó.
Por último, Riquelme dejó un mensaje de agradecimiento a los hinchas y remarcó que le 'hubiese gustado darle una alegría al pueblo de Boca'.
'La gente de Boca es increíble, hay que estar agradecidos por lo que nos alentaron, aunque estamos dolidos por no conseguir la victoria', finalizó.
Fuente: telam.com.ar
20/09/2010 - 89233 visitas
Si bien fueron ejercicios en espacios esto es un avance y Román volvería a las canchas antes de lo previsto, sobre todo porque no quiere perderse el superclásico ante River.
Riquelme se sometió a una operación de osteocondritis en la rodilla izquierda, que se produjo antes de que firme su nuevo contrato con la entidad de la ribera.
Riquelme volvió a hacer fútbol
El enganche de Boca, Juan Román Riquelme, participó de la práctica en espacio reducido que el plantel realizó en el predio de Casa Amarilla, con vistas al partido del domingo ante Colón.
En la semana el astro xeneize por primera vez se había puesto botines para trotar alrededor de la cancha y el sábado sorprendió a todo participando de la práctica de fútbol.Si bien fueron ejercicios en espacios esto es un avance y Román volvería a las canchas antes de lo previsto, sobre todo porque no quiere perderse el superclásico ante River.
Riquelme se sometió a una operación de osteocondritis en la rodilla izquierda, que se produjo antes de que firme su nuevo contrato con la entidad de la ribera.
Fuente: espndeportes.espn.go.com
03/09/2010 - 98816 visitas
Antes de empezar el campeonato, se especulaba con que volvería al equipo en la sexta o séptima fecha. Los plazos fueron cambiando semana a semana e incluso el mal comienzo de la era Borghi hacía pensar en un retorno compulsivo. 'Es la primera vez que me voy a tomar una lesión en serio', repetía el enganche para desechar utopías.
Si bien nadie se anima a hablar de una fecha exacta, el plazo que se estipula ahora ronda fines de octubre, para la duodécima fecha (contra Argentinos Juniors); es decir, una semana antes del Superclásico, que se jugará en el Monumental el 7 de noviembre.
Es un tiempo prudencial y también es el deseo del jugador , dado que por esos días -17 de noviembre- la selección argentina jugará un amistoso en Doha contra Brasil. Y él no quiere perdérselo.
'No quiero hablar de plazos. Esto lleva su tiempo y más allá de que Battaglia tuvo la misma lesión, no podemos compararlos porque son personas diferentes', dijo el médico Jorge Batista al diario Crónica. La lesión a la que se refiere es una osteocondritis, para la cual a Battaglia le habían dado unos tres meses de recuperación y se terminó estirando a nueve…
Román fue operado en mayo y el dato alentador, según el doctor, es que 'no tiene líquido (en la rodilla), hay buena musculación'. 'Estamos muy contentos porque la evolución va muy bien', completó Batista.
Riquelme demora su vuelta y llegaría con lo justo al Superclásico
El enganche evoluciona favorablemente, según indican los médicos, pero está lejos de un regreso en la sexta o séptima fecha, como se especulaba. Llegaría para visitar a River.
Trote, gimnasio y kinesiología marcan la rutina de Juan Román Riquelme, el hombre por el que todos desesperan en La Boca y cuyo regreso parece demorarse cada día, a tal punto que llegaría con lo justo al Superclásico.Antes de empezar el campeonato, se especulaba con que volvería al equipo en la sexta o séptima fecha. Los plazos fueron cambiando semana a semana e incluso el mal comienzo de la era Borghi hacía pensar en un retorno compulsivo. 'Es la primera vez que me voy a tomar una lesión en serio', repetía el enganche para desechar utopías.
Si bien nadie se anima a hablar de una fecha exacta, el plazo que se estipula ahora ronda fines de octubre, para la duodécima fecha (contra Argentinos Juniors); es decir, una semana antes del Superclásico, que se jugará en el Monumental el 7 de noviembre.
'No quiero hablar de plazos. Esto lleva su tiempo y más allá de que Battaglia tuvo la misma lesión, no podemos compararlos porque son personas diferentes', dijo el médico Jorge Batista al diario Crónica. La lesión a la que se refiere es una osteocondritis, para la cual a Battaglia le habían dado unos tres meses de recuperación y se terminó estirando a nueve…
Román fue operado en mayo y el dato alentador, según el doctor, es que 'no tiene líquido (en la rodilla), hay buena musculación'. 'Estamos muy contentos porque la evolución va muy bien', completó Batista.
Fuente: infobae.com
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