Menu Cerrar menu
Club de fans de Riquelme
¿Cuánto sabes de Riquelme?

Por qué el “Rayo” puede ser el refuerzo que tanto necesitaba.

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp
06 de agosto de 2021
lanacion.com.ar

La flamante incorporación de Miguel Angel Russo se destaca por su explosión, cambio de ritmo y el promedio de faltas que le hacen por partido; zurdo y gambeteador, puede ser el refuerzo más determinante de la gestión de Riquelme.

El “Rayo” Ramírez. No lo llaman así a Juan, pero tranquilamente podría ser su apodo. Boca incorporó un gambeteador exitoso, por momentos indomable, al que sólo frenan con faltas y que también recupera el balón. En el partido ante River, por la Copa Argentina, el zurdo jugó su segundo encuentro con la camiseta xeneize y demostró personalidad para atacar y acelerar. Tiene un arranque especial, eléctrico. No es de ahora: lo tuvo en Argentinos, en Talleres, también en San Lorenzo. Pero en La Plata llamó la atención en varios espectadores porque hizo amonestar a cinco rivales: Enzo Pérez, Bruno Zuculini, Héctor Martínez, Braian Romero y Gonzalo Montiel. No es algo común. Agarrones, tackles, infracciones desde atrás. El objetivo era claro: no dejar que las gambetas veloces de Ramírez se acerquen al área de Armani. Ante River sufrió 5 infracciones, pero por partido puede sufrir entre 7 y 8, una estadística bastante mayor a la de cualquier habilidoso.

Juan Ramírez es un mediocampista zurdo que tiene despliegue. Puede jugar como volante interno o wing en un 4-3-3, también como doble 5 en un 4-2-3-1, pero sus características explotan mejor cuando juega más cerca del área rival que de la propia. Muy rápidamente, con apenas dos prácticas en Boca a Miguel Angel Russo le sirvió para que su cambio de ritmo despabile a un equipo lento y con poca capacidad para ganar duelos individuales. Ante River, en el esquema 5-3-2 se movió como interior por la izquierda en una línea de tres volantes (Diego González-Rolón-Ramírez).





0
El “Rayo” Ramírez. No lo llaman así a Juan, pero tranquilamente podría ser su apodo. Boca incorporó un gambeteador exitoso, por momentos indomable, al que sólo frenan con faltas y que también recupera el balón. En el partido ante River, por la Copa Argentina, el zurdo jugó su segundo encuentro con la camiseta xeneize y demostró personalidad para atacar y acelerar. Tiene un arranque especial, eléctrico. No es de ahora: lo tuvo en Argentinos, en Talleres, también en San Lorenzo. Pero en La Plata llamó la atención en varios espectadores porque hizo amonestar a cinco rivales: Enzo Pérez, Bruno Zuculini, Héctor Martínez, Braian Romero y Gonzalo Montiel. No es algo común. Agarrones, tackles, infracciones desde atrás. El objetivo era claro: no dejar que las gambetas veloces de Ramírez se acerquen al área de Armani. Ante River sufrió 5 infracciones, pero por partido puede sufrir entre 7 y 8, una estadística bastante mayor a la de cualquier habilidoso.


EN VIVO. EL MEDALLERO DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE TOKIO 2020
Juan Ramírez es un mediocampista zurdo que tiene despliegue. Puede jugar como volante interno o wing en un 4-3-3, también como doble 5 en un 4-2-3-1, pero sus características explotan mejor cuando juega más cerca del área rival que de la propia. Muy rápidamente, con apenas dos prácticas en Boca a Miguel Angel Russo le sirvió para que su cambio de ritmo despabile a un equipo lento y con poca capacidad para ganar duelos individuales. Ante River, en el esquema 5-3-2 se movió como interior por la izquierda en una línea de tres volantes (Diego González-Rolón-Ramírez).

Ramírez lo primero que mostró fueron ganas de gambetear. Sin Tevez ni Cardona y con la aparición conjunta de Cristian Pavón y Sebastián Villa como extremos (hasta que el colombiano se negó a jugar), el conjunto xeneize había ganado en velocidad, pero Pavón (y sobre todo Villa) estaban tan bajos que cada metro ganado, lo perdían en el siguiente movimiento.



¿Qué le faltó a Ramírez en los partidos ante Talleres y River? Chispa para pensar más en hacer el gol antes que en buscar un pase final. Y más pases verticales para Pavón y Briasco una vez que rompía la primera línea defensiva en la zona de volantes. En Córdoba lo tuvo en la jugada en la que prefirió cederle una asistencia a Pavón; en La Plata cuando las dos veces que pisó la medialuna del área dudó: en una el control se le fue largo; en la otra tardó, se patinó y terminó chocando con Héctor Martínez.

Su llegada le dio a Boca, además, un buen ejecutor de pelotas paradas en córner y tiros libres frontales, algo que sólo tenía con el discontinuo y muy poco confiable Cardona y en un porcentaje bajo con Pavón (de un córner suyo llegó el gol de Izquierdoz ante Lanús). Sebastián Villa era designado por Russo para ese rubro, pero lo suyo es poco eficaz.



Para conocer mejor la capacidad de desequilibrio en los duelos mano a mano de Ramírez y cómo le saca provecho a su velocidad, vale tomar como referencias las estadísticas de Opta Stats Perform en los cinco últimos años: se verá que lo mostrado ante River fue apenas una continuidad de su potencial:

Desde que llegó a Talleres de Córdoba, en julio de 2016, Juan Ramírez es el jugador que más faltas totales recibió en torneos de Primera División (329). En los últimos años, es el segundo jugador con más infracciones recibidas (113 en 41 partidos, detrás de las 117 en 37 encuentros de Brahian Alemán). En este caso, las cifras no incluyen la Copa Argentina.



Entre los futbolistas que jugaron más de 30 partidos en torneos de Primera División desde julio de 2016, Juan Ramírez es el segundo que más faltas sufre por partido (3,1, detrás de los 3,4 de Brahian Aleman). En los últimos dos años, entre futbolistas con más de 15 encuentros, baja al cuarto lugar: lo superan Droopy Gómez (4,6), Emiliano Vecchio (3,5) y Brahian Aleman (3,2) y ahí aparece Juan Ramírez (2,8, al igual que Nicolás de la Cruz). En este caso, las cifras no incluyen la Copa Argentina.

Juan Ramírez tiene un promedio del 60% de gambetas exitosas: logró 270 de las 450 que intentó desde que volvió al fútbol argentino. En 2021, promedia 2,25 dribles exitosos por partido: está 13° en ese indicador entre los argentinos en todas las competencias (esta cifra incluye también la Copa Argentina, Libertadores y Sudamericana).

Juan Ramírez gana el 59% de los duelos que protagoniza. En 2021 se impuso en 211, y es el segundo con más duelos ganados después de Diego Valoyes, de Talleres (220). Promedia 7,8 duelos ganados por encuentro, y está entre los 10 mejores futbolistas del fútbol argentino en todas las competencias.

Desde que lo contrató San Lorenzo (julio 2019) hasta la actualidad, promedia 5,6 recuperaciones por partido en torneos locales. No está entre los 50 mediocampistas con más recuperaciones por encuentro entre aquellos volantes con más de 15 partidos disputados. De todos modos, teniendo en cuenta que no es un volante netamente de marca, no es un número bajo.



¿Boca no tenía en el plantel un jugador como él? El más parecido es Agustín Obando, otro zurdo con despliegue aunque con menor explosión. Russo lo tiene en cuenta a Obando y no quiso cederlo a Lanús en la operación por Nicolás Orsini, pero tampoco lo considera tanto como para darle la titularidad o una participación durante cinco o seis partidos seguidos, chance que sí tuvieron juveniles como Agustín Almendra, Alna Varela y Cristian Medina.

De los refuerzos que llegaron a Boca en el último tiempo, Juan Ramírez se puede transformar en el futbolista más determinante. Dependerá de él agregarle más remates y gol a sus participaciones ofensivas. Tiene picardía y desequilibrio. Le falta concentrarse más en terminar las jugadas, sobre todo cuando está mejor ubicado para definir que el compañero al que le cede la pelota.



Riquelme en YouTube
Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp
¿Cuánto sabes de Riquelme?