Menu Cerrar menu
Club de fans de Riquelme


El arquero de Boca se lució con un par de tapadas claves ante Vélez y sumó el quinto partido al hilo con la valla en cero. Tremendo.

Compartir en Facebook Compartir en WhatsApp
03 de octubre de 2022
ole.com.ar

Todos se van con Morales, el chico de la tapa que vino del banco para dejar a Boca puntero.

O con Varela, otro de los que llevan la bandera del vamos vamos los pibes que baja de la tribuna de la Bombonera. Pero este Boca puntero tiene un garante de última instancia que muchas veces parece que pasa inadvertido, pero que sostiene los momentos flojos del equipo y al final su importancia cotiza en oro. Sí, Agustín Rossi, otra vez dio la cara para bancar la difícil, para aguantar cuando Vélez golpeaba una y otra vez la puerta del gol. El cero en el arco propio fue el que posibilitó la victoria final. Un factor que se repite, pero que no debiera naturalizarse. Al menos sin darle al arquero de Boca todos los méritos que merece, porque ya lleva 500 minutos sin recibir goles (el último en convertirle fue el Pulga Rodríguez, de penal, el 4 de septiembre).

Esta vez no atajó penales, ni tuvo muchas intervenciones. Pero este domingo lo de Rossi fue decisivo, muy decisivo, en un puñado de jugadas puntuales, que vale la pena repasar. En un primer tiempo en el que casi no la tocó, Rossi apareció sobre el final para taparle el ángulo y el arco al pobre Janson, que cuando recibió el gran pase de Garayalde se encontró con la pared Rossi y el delantero de Vélez la tiró a la segunda bandeja.

Sin embargo, fue en el segundo tiempo cuando el arquero de Boca apareció en todo su esplendor. A los dos minutos, después de un rechazo corto de Advíncula, la pelota le quedó a Seoane, el pibe abrió bien el pie, la pelota pedía gol, pero apareció Rossi y la sacó al córner con la punta de los dedos.

Y hubo más: a los 12, Pol perdió una pelota en la salida, se la robó Janson, dejó solo a Bou, y ahí apareció otra vez Rossi para ahogarle el gol al ex delantero de Boca con su pie izquierdo.

Fue a partir de ahí que Boca se sintió ganador. Que se animó a buscarlo con más ímpetu, quizá porque entendió que no habría forma de que Vélez le hiciera un gol. También lo sintió el Fortín, que fue perdiendo convicción para el gol, se quedó sin confianza, quizá porque tomó conciencia de que había dejado pasar el tren. Por eso, si hubo un Morales fue porque antes existió un Rossi, cada vez más decisivo, más vital, aunque casi no se note...



¿Cuánto sabes de Riquelme?