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Club de fans de Riquelme
¿Cuánto sabes de Riquelme?

El volante italiano, que no se perdió el superclásico, hace rato que no juega aunque estos días serán determinantes para él.

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03 de octubre de 2019
ole.com.ar
Enterate por qué...

Daniele De Rossi no tiene hoy el lugar que creyó que iba a tener a esta altura. Es verdad que de entrada sabía que venía a pelear por un lugar, aunque las circunstancias y su condición lo fueron alejando lentamente de ese sueño que lo tenía a él dentro de la cancha con la camiseta de Boca. Sin embargo, el romano de 34 años se recuperó bien de la distensión que sufrió, la idea es que esta semana ya se incorpore al resto de sus compañeros y, por qué no, volver a concentrar para el partido contra Defensa y Justicia con la intención de sumar otra vez minutos.



El primero en levantar la mano y decir que en ese lugar de la cancha ya estaba Iván Marcone fue nada menos que Gustavo Alfaro. Eso, por supuesto, no quiere decir que el DT no está conforme con la llegada de la estrella italiana, pero sí que nunca lo pidió. Aunque De Rossi, como bien anticipó Lechuga, no sólo tuvo al ex Lanús por delante suyo sino también a un debutante como Nicolás Capaldo, que inmediatamente se convirtió en una pieza titular.

Esas no fueron las únicas trabas para De Rossi, que hasta ahora lleva cinco partidos en Boca y un gol a Almagro el día de su debut en la Copa Argentina, sino que su propia condición física es la que le demoró los planes. Primero porque lógicamente es todo un proceso de adaptación hacer un cambio tan rotundo como el que hizo, en el que pasó de estar 18 años en el mismo lugar -Roma- a tener que descubrir prácticamente un mundo nuevo. 'Todavía sigue tratando de mimetizarse con todo esto, imaginate que tampoco es fácil. Además del día a día en su vida, se tiene que adaptar a la idiosincrasia de nuestro fútbol, a los modismos, a otra forma de interpretar todo. Va por el buen camino', le contaron a Olé desde el círculo del volante campeón del mundo en Alemania 2006.



En segundo lugar, cuando parecía que agarraba ritmo, se lesionó. Justo después de jugar de titular el Súper del torneo en el Monumental (su último partido). Y eso fue como volver a empezar desde lo físico, volver a trabajar en soledad en Casa Amarilla, pese a que desde el club cuentan que no sólo se recuperó bárbaro, sino que mejoró muchísimo su condición. El cuerpo técnico lo sabe, a tal punto que Alfaro pensó en que el italiano sea una opción de recambio en el superclásico de ida en el Monumental pese a que finalmente lo vio de afuera, en una TV en el vestuario, comiéndose las uñas, con muchísimo nerviosismo y a pura indicación junto a Paolo Goltz, el otro que evolucionó y que seguramente también podrá estar entre los concentrados ante el Halcón.

Más allá de lo inmediato, en la cabeza de De Rossi asoma la revancha de la Libertadores contra River, más allá de que aún faltan un par de semanas largas y en el medio puede pasar cualquier cosa. En definitiva, Daniele puede ocupar tranquilamente la vacante que dejó el expulsado Capaldo (que además tiene un esguince de tobillo), más allá de que posiblemente el Míster tenga otra idea en su cabeza. Sin embargo, para eso falta un montón. Antes, Lele, que fue preseleccionado por Roberto Mancini para regresar a la selección de Italia en la próxima fecha FIFA (mediados de octubre), tiene que volver a jugar.



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