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'Qué buen insomnio'.

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20 de julio de 2020
elintransigente.com
La modelo encendió las redes con su esposo y una pose súper picante.

Natalie Weber y su esposa, el futbolista Mauro Zárate, demuestran constantemente que están más enamorados que nunca. Después de una década juntos, la pareja no deja de hacer alarde del vínculo afianzado que tienen. En las últimas horas, la expanelista de “Incorrectas” subió una foto a upa de su esposo, quiene staba sentado en una silla, y las redes estallaron por la provocativa posición.


“Que buen insomnio si me despierto sobre tu cuerpo“, escribió la modelo y se llevó más de cincuenta mil likes y cientos de comentarios. Incluso, la morocha se cruzó con un usuario hincha de River que les comentó la imagen y ella le devolvió la gentileza de una forma muy picante. “¿En qué país están?”, les consulto y Weber respondió: “En el país donde no se acepta descender, capo”, indicó con el emoji de una carita tirando un beso.



No todas son buenas
A la hora de definir qué cosas le molestan de su marido, Weber es determinante. “Me molestan dos cosas. Una de ellas es la play, la odio, la detesto, ¡la odio bien desde acá adentro! Creo que a todas las mujeres les debe pasar lo mismo. No sé qué genera en la mente del hombre y el ser humano se vuelve estúpido. ¡Te lo juro por Dios! Se están peleando los nenes, se le cayó una cortina al lado y me entero porque viene Rocco y me dice ‘mamá, Mía tiró la cortina’. Eso me pone loca”.


“Otra cosa que me pone de muy mal humor es que no me levanta ni un plato ni un vaso de la mesa. Te juro que en esto lo voy a sacar bueno. Si se lo digo, me dice ‘sí, dale, ahora voy’, pero tengo que esperar 3 horas para que termine su partidito de la play y levante su vaso. No le nace hacerlo y yo me pongo loca”, mencionó la modelo que es madre de Mía de 8 años y de Rocco de 4.


“Termino de limpiar la cocina, pasar el trapo y a él se le ocurre darles galletitas a los nenes, van dejando migas por todo el piso y yo recién acabo de aspirar y de limpiar todo. Esas dos cosas me ponen de muy mal humor. Pero en todo lo demás me tengo que sacar el sombrero porque Mauro nunca tiene la oportunidad de estar tanto tiempo en casa con los chicos. Se afianzó muchísimo más el vínculo con ellos”, concluyó esperanzada.

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