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¿Cuánto sabes de Riquelme?

El Apache, figura en la revancha con Racing, tiene una historia particular con los brasileños.

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25 de diciembre de 2020
ole.com.ar

Les metió un gol en la final de la Copa 2003 y en 2005 les clavó un triplete con la camiseta de Corinthians. ¿Repetirá?

El 5 de febrero de 1984, en Ciudadela, nació el Carlos Tevez persona.
El 21 de octubre del 2001, en Cordoba, nació el Carlos Tevez jugador.
El 2 de julio de 2003, en el Morumbí, nació el Carlos Tevez leyenda.



Es difícil dimensionar el mito. Lo que el Apache significa y significará a futuro en la historia de Boca. De lo que no quedan dudas es de que hace varios años se ganó el corazón de la Mitad más Uno del país. Y que en eso mucho tuvo que ver la final de la Libertadores 2003 en Brasil, contra Santos, la noche que se recibió de ídolo. Ahora, en su sexta semifinal con Boca, Carlitos volverá a cruzarse con el Alvinegro en busca de una nueva final de Copa.



Más allá de los goles de Guillermo y Delgado, de las atajadas de Abbondanzieri y los despejes del Flaco Schiavi, de huevos de Sebastián Battaglia y la inteligencia de Diego Cagna, la Libertadores 2003 quedó grabada a fuego en el recuerdo de los hinchas como la que consagró definitivamente al Carlos Tevez como crack.

"Los de River son todos amargos. Siempre se fijan y nosotros somos campeones de América. Que sigan peleando el campeonato local, nosotros damos la vuelta acá", expresaba Carlitos, a puro festejo, tras aquel 3-1 contra el Santos de Robinho que lo tuvo como figura y goleador. Tiró una pared con Battaglia y definió con el borde del botín derecho para el 1-0. Luego, el Chelo y Schiavi liquidaron la serie.



Aquella Copa no había arrancado bien para Carlitos. Tras ser campeón sudamericano Sub 20 en Uruguay, Carlos Bianchi le dio diez días de vacaciones y luego lo excluyó de la lista de la Copa. Se hablaba de una transferencia millonaria al fútbol europeo y el Virrey no lo notaba a tope físicamente ni del todo metido en Boca. El titular, además, era el Equi González, que había alcanzado un muy buen rendimiento con la número 10 xeneize. Tevez arrancó en octavos y metió cinco goles en ocho partidos: uno a Cobreloa, tres al América y otro a Santos. Esa noche, en el Morumbí, además de levantar la Copa se llevó un auto que la firma Toyota, sponsor oficial del torneo, le entregaba a la figura del partido.



Pero el vínculo de Carlitos con Santos va más allá de esa final de Libertadores. El 6 de noviembre del 2005, jugando para Corinthians, le metió tres goles en un histórico 7 a 1 por la fecha 37 del Brasileirao. El partido se jugó en el Arena Corinthians y marcó el primer triplete de su carrera. Desde entonces, los hinchas del Timao celebran todos los años el Día del Chocolate, ya que así se las denominan en Brasil a las goleadas con baile incluido.



Esta vez, el contexto es diferente. Carlitos afrontará su sexta semifinal de Copa Libertadores con Boca (2003, 2004, 2016, 2018, 2019 y 2020) con la idea de empezar a cerrar su carrera de la mejor manera posible, saldando una de las cuentas pendientes que tiene en su carrera: volver a levantar la Copa después de tantos años. Los últimos golpes coperos fueron bravos para el 10. En 2016, tras la derrota con Independiente del Valle, estuvo a punto de largar todo porque no encontraba motivación para seguir. En Madrid entró sobre el final y en 2019 no pudo darle a la gente la alegría que le había prometido.

El próximo rival será Santos. Y Carlitos ya empezó a mirarlo con cariño...



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