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¿Cuánto sabes de Riquelme?

El parate por el brote de coronavirus agarró a Carlitos en un gran momentos de su carrera, pero con 36 años y un contrato por vencer ahora se abren interrogantes.

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16 de abril de 2020
ole.com.ar
Acá, todas las respuestas...

La foto de la felicidad, hoy y ahora, es su foto. Si hay una imagen que los hinchas de Boca tienen presente como pintura fresca, sobre todo en este tiempo de extrañitis aguda, es la de Carlos Tevez celebrando el gol del título más festejado de los últimos tiempos. Como si la pandemia hubiera decidido inmortalizarlo ahí mismo, todavía se lo ve trepado al alambrado, con la boca llena de euforia, la cinta de capitán en primer plano y esa sensación de desahogo que no se va... Al fin de cuentas, si no hubiera sido así, este parate por cuarentena sería más difícil de sobrellevar para la gente en general y para él, en particular. Por eso, el Apache lo transita con otra tranquilidad. Y con una seguridad entre tanta incertidumbre: ese grito vino a estirar su carrera en el club de su vida.


De eso, en definitiva, se trata esta historia, Si no fue un título más para Boca, por la forma en la que lo ganó, por ese sprint final con River, por esa sensación de desquite después de varios golpes, tampoco lo fue para Tevez. Sobre todo, para Tevez. De la mano de esta estrella consiguió la reivindicación después de un tiempo que no fue hermoso, la revalidación de su rango de ídolo y, como si fuera poco, el pasaporte para estirar sin escalas su contrato hasta fin de año. O, dicho en términos maritales, hasta que la Copa Libertadores los separe...


A Carlitos, este 30 de junio, se le vence esta renovación automática por seis meses que tenía su contrato original, el que finalizó en diciembre del 2019. En ese momento, él tenía la decisión de continuar o terminar su ciclo en el club. Y esa charla pendiente con Juan Román Riquelme terminó por convencerlo de seguir hasta mitad de año. Pues bien, ahora la situación es diferente. Más allá de lo que determine la FIFA sobre los vínculos de los jugadores a partir de esta pandemia que alteró el calendario y la finalización de las temporadas, Boca extenderá de hecho su relación con el Apache al menos hasta que finalice la actual Copa Libertadores.






¿Y si eso no hay competencia internacional? ¿Y si Conmebol, avalada por la FIFA, suspende este año la Libertadores y también la Sudamericana por el peligro que supone, aun en el post pandemia, viajar de un país a otro? Pues tampoco será un obstáculo entre Boca y Tevez. Lo único que habrá que resolver, en la renovación, es lo económico.

El vínculo, en principio, necesitaría una especie de ajuste, ya que el propio delantero admitió que hoy está “cobrando como un juvenil”, ya que la cláusula de extensión trajo consigo una rebaja de su salario. Por eso, si bien las partes dijeron que no es un tema que se esté tocando, tampoco asoma como una complejidad. “Lo resolvemos enseguida”, dijeron desde el entorno del jugador. “Todavía no hablamos nada. Pero si Carlitos quiere continuar, no habrá problemas en ningún aspecto”, viene sosteniendo el presidente Ameal.



Resuelto el tema administrativo, habrá que darle lugar al deportivo. Carlitos experimentó en el arranque de este 2020 una resurrección futbolística para muchos inesperada: fueron seis goles en siete partidos, con un nivel de influencia y liderazgo como en sus mejores épocas. El parate lo agarró justo con el envión de esa remontada y la inactividad otra vez pondrá los ojos sobre él: ¿podrá el 10 volver a ser el mismo cuando se retome la actividad? ¿Cuánto lo habrá afectado este tiempo sin poder entrenarse como su cuerpo necesita? Mascherano, hace unos días, planteó la dificultad que esta situación genera en los jugadores de experiencia: “El coronavirus me pondrá a prueba. No sé qué tan fácil o díficil será volver después de tres o cuatro meses sin jugar”, dijo. Tevez, con 36, está en ese grupo de riesgo.


Hoy por hoy, lo que se sabe es que se viene entrenando en su casa a conciencia, para no perder todo lo que consiguió, para demostrar que puede seguir siendo el 10 del equipo campeón, su capitán, su emblema. Y para ir en busca de lo único que le falta: esa Libertadores que tanto se le negó este tiempo. Sí, Boca y Tevez, hasta que la Copa los separe...





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