Menu Cerrar menu
Club de fans de Riquelme


El delantero juvenil debutó en la red ante Quilmes y se prepara para enfrentar este domingo a Vélez.

Compartir en Facebook Compartir en WhatsApp
02 de octubre de 2022
ole.com.ar

"Es el sueño de todos los pibes, jugar en la Bombonera con la Primera de Boca y si toca hacer un gol, ¿sabés qué? Sería lo máximo".

Gonzalo Morales habla con total naturalidad, esa que mostró tiempo atrás después de salir campeón con la Reserva cuando una respuesta suya se volvió viral de lo fresca y simpática que era. Y de la misma forma sigue respondiendo ahora, luego de su primer gol en Boca en su primer partido como titular y antes de enfrentar a Vélez en el Templo. Con la misma ilusión de seguir metiendo goles, claro.

A Morales, de 19 años, le tocó debutar contra Godoy Cruz por la Liga Profesional y enseguida, unos días después, ya arrancó de titular frente a Quilmes en la Copa Argentina, en un partido en el que mostró todo su repertorio: corrió todas, metió, luchó, encaró con potencia, se bancó la marca fuerte de sus rivales e hizo un gol bien de goleador que fue comparado con uno de Martín Palermo al Real Madrid, ni más ni menos.

En ese debut de titular no sólo cumplió el sueño de meter un gol, también el de jugar al lado de Darío Benedetto, con quien hace años se había sacado una foto siendo alcanzapelotas. "Pasó todo muy rápido, de un día para el otro. Hace unos días estaba con Reserva y cuando te llaman tenés que estar preparado. No me lo esperaba, en un abrir y cerrar de ojos pasó todo", dijo en la entrevista con las redes del club. "De a poco voy cayendo, en el momento no me lo creía, era mi sueño jugar en la Primera y hacer dupla con el Pipa".

De los tiempos de Inferiores dice se perdió "el Chanchón", el curioso apodo que tenía, y fue reemplazado por "el Toro" que considera que le queda mejor y le gusta más.

Atrás quedaron también años de esfuerzo y trabajo lejos de su familia, lo difícil que fue para él dejar Córdoba entre los 12 y 13 años para instalarse de tan chiquito en la pensión de Casa Amarilla.

"Me costó mucho adaptarme", cuenta hoy a la distancia. "Sigo viviendo en la pensión", agrega sobre el lugar que terminó convirtiéndose en su hogar, rodeado por la buena onda y la atención de la gente que cuida a los chicos.

De hecho, en estos días de aparición en Primera, cenó entre todos los pibes que sueñan con seguir su camino y pasó la noche en la pensión como siempre. "Apenas llegué me empezaron a pedir fotos y me preguntaron cómo se sentía", dice con una sonrisa. Y en la entrevista, a través de la cámara, da un lindo mensaje: "A los más chicos, que sigan trabajando, esforzándose día a día, que no falten a entrenar, y que le sigan metiendo que algún día va a tocar, no sabés nunca cuando va a tocar pero si te llaman tenés que estar preparado".

Ahora, concentrado para el partido con Vélez, se ocupó de sacar pasajes para toda su familia, para que puedan estar presentes alentándolo en busca de su gol en la Bombonera. "El día del debut pudo ir mi mamá con mis hermanos, mi papá no pudo. Pero desde la concentración hablé por videollamada con mi viejo y me dijo que estuviera tranquilo. Se emociona, tiene más ganas de jugar él que yo, ja".



¿Cuánto sabes de Riquelme?